jueves, 4 de febrero de 2010

Día 8. De A Coruña a Santiago.

Los más cinéfilos del lugar sabrán el título de una película de mucho miedo que se desarrolla en un hotel y tiene como protagonista una niña.

Me han hospedado en ese hotel. Está aquí en Santiago. Te lo encuentras cuando sales de la ciudad por una carretera nacional que seguramente no lleve a ningún sitio, alejado de toda edificación... donde no hay nada más que el hotel. Para que haya algo y deje de haber nada, supongo.

Mantienen la moqueta roja a lo largo del pasillo, porque el rojo disimula la sangre. Cuando he llegado a la puerta de mi habitación, la 145, la he abierto, he entrado encendiendo todas las luces y después de asegurarme que no había nada ni nadie, he metido la maleta y he cerrado la puerta. Sin cerrojo. Es mejor así, porque si no hubiera mirado bien y ahora saliera un asesino del armario, esa traba perjudicaría mi huída.

Es lo que tiene viajar mucho. No tener en cuenta estos pequeños detalles a otra persona le costaría la vida.

Pero vamos a empezar por el principio.


Suena la melodía de The Killers y son las 7 am. Llegando como he podido hasta la ventana, he descubierto que era aún de noche. Y es que cuanto más al oeste, más tarde amanece, evidentemente. Así que la falta de luz ha frustrado mi intención de ir a Santa Cruz y hacer fotos tempraneras y me he vuelto bien contento a la cama.


A una hora mucho más razonable seguía estando el castillo donde anoche lo dejé. Lo que ahora es un centro para la preservación de la fauna y la flora, antaño servía para ver a los piratas pasar. Y pasaban de largo por cojones porque la playa es tan poco profunda que dudo entraran muchos galeones en esa bahía.

Aunque ésas son suposiciones mías, fundamentadas en dotes deductivas desarrolladas tras ver mucho House M.D.


He entrado a A Coruña por equivocación ya que mi destino estaba justo a las afueras. Así que el paseo marítimo y Riazor lo dejamos para la próxima vez que venga.

Paro a comer en Carballo, bocadillo de bistec. En unos sitios de calamares, en otros de bistec... pero nadie le pone tomate al pan. No aprenderán nunca!

Y enfadado conmigo mismo llego a Santiago. Se me ha olvidado comprar un Maxi Huevo Kinder Sorpresa que lleva un Maxi Regalo Sorpresa. Ayer me compré uno y me tocó un Obélix. Esperemos que el próximo sea un Astérix.


¡Qué poco he visto de Santiago y cuánto me ha gustado! Dicen que cuando ves un arco iris tienes que llegar a donde nace para encontrar un tesoro. En Santiago he visto en el cielo dos torres altas, y siguiéndoles el rastro me he dado al final de bruces con una realidad donde la codicia materialista se ha teñido de color absurdo, al ver que la recompensa no es un cofre con monedas de oro, si no que es arte y tiene forma de plaza .Se llama Obradoiro. Y por si fuera poco, este regalo va envuelto en un papel de lujo a modo de casco antiguo.

Voy a esperar a volver de nuevo, documentado en la medida de lo posible, y así poder describir con detalle lo que me voy encontrando. Pero estoy convencido que el recorrido no va a tener desperdicio.



De momento, me voy a arropar y voy a pensar en cosas bonitas, porque si me viene a la mente la niña esa, mañana me tenéis en Barcelona.

6 comentarios:

  1. Quote :" De momento, me voy a rropar y voy a pensar en cosas bonitas, porque si me viene a la mente la niña esa, mañana me tenéis en Barcelona."

    Primero, aqui me has dejado pillado, creo que es la primera vez en todo el blog que haces referencia a una niña no? o mi alzheimer esta haciendo estragos y si has comentado algo al respecto.
    Es que como haces referencia a una niña como si ya antes hubieses echo... no se, pero bueno lo que mas me mosquea es verte tan romanticon....por una niña xDDDD

    PD: Ni se te ocurra venirte ya, tomate tu tiempo que aqui estoy de lujo jajaajajja

    ResponderEliminar
  2. Hola Wapo!!!!!
    Lo siento por el hotel, pero me lo dio Elvira y no me dijo que estaba en el medio de la nada.....Pero..... vos teniendo miedo???.......... eso no me lo creo, si vos no le tenes miedo a nada!!!!!!!!........
    Disfruta de Santiago que es hermoso, y es todo arte.
    Un besote

    ResponderEliminar
  3. Esaú, no es tu alzheimer. A las 5 de la mañana uno no está para entender ciertas cosas según de donde vengas:

    "Los más cinéfilos del lugar sabrán el título de una película de mucho miedo que se desarrolla en un hotel y tiene como protagonista una niña."

    Jajajaja!!! Vuélvetelo a leer, piltrafilla ;)

    Ade, esto no tiene perdón. Por lo pronto te quedas sin regalo y tambíen obtienes el título de piltrafilla.

    ResponderEliminar
  4. sal corriendo de ese hotelllll por si acaso te imajino la cara q habras puestoi ja aj aja ? tu levantandote a las 5 ¿ no me lo puedo creer hijo te haces mayor eso es la ventaja de tener los hijos jovenes .......... un beso a mi tambien me gusto mucho santiago un beso

    ResponderEliminar
  5. Que fuerte!!!!..... Que me dejes sin regalo.....

    ResponderEliminar
  6. Yo tengo un Astérix!! Te lo llevo a casa de Jordi y Nuria si me lo recuerdas.

    ResponderEliminar