Lo que he venido a hacer, hecho está. (Hay quienes se preguntarán cómo me he reprimido tanto y no lo he dicho antes, lo hago ahora). Está hecho de forma fenomenal, propio de un FENÓMENO como yo. El calificativo, que conste, es la opinión de terceras personas, no es que esté pecando de poco modesto, no esta vez.
Y así, con una maleta cargada de orgullo, otra con mucha ropa sucia y un mapa repleto de cruces, emprendo mañana la vuelta.
Una vuelta con muchas horas al volante, horas que aprovecharé para recordar dónde he estado y qué he visto. Horas que emplearé para valorar lo que tan cerca tenemos y no apreciamos (estoy hablando de sitios físicos, mamá, no te emociones, ja, ja, ja). Horas a las que iré suplicando una a una, para que se sucedan con presteza.
¿Pero qué ha pasado estos últimos días?
En estos últimos días las ganas por acabar han vencido al anhelo por descubrir. Llegaba al hotel y me quitaba los zapatos rápidamente, así tenía una excusa para decir: "Buff, saldría a dar una vuelta, pero me tengo que poner los zapatos y todo..."
Tampoco ayuda que los sitios hayan sido Vigo, Ourense y Ponferrada. Aunque León, que es donde estoy ahora, tiene una catedral que bien merece salir a verla. Por eso he hecho el intento.
El estado de ánimo es fundamental cuando vas a juzgar. Engullir estrellas michelin sin predisposición puede ser catástrofico. Mejor espérate a sentirte gourmet (y a tener pasta, claro).
Por eso esta tarde cuando la catedral de León me ha parecido una iglesia grande en una plaza cuadrada, sabía que el frío y la mala ostia porque la cámara no encendía no le estaban haciendo justicia. Me he venido al hotel.
Si mañana soy capaz de llegar al centro de la ciudad cuando el sol aún provoque sombras en ella, me pasaré con abrigo suficiente y batería en la cámara. Seguro que estaré viendo una de las catedrales más grandes y más bonitas de la península. Si no, tendré que seguir agrandando la lista de segundas visitas pendientes, encabezada por la playa de Las Catedrales.
¿Y qué va a pasar con este blog?
Este blog se acaba aquí.
Quizá tenga una entrada más si mañana llego a casa y necesito contar que me he quedado sin gasolina por despistado, o que he decidido alargar la agonía de nuestro viaje parando a dormir en algún punto entre León y Barcelona, como San Sebastián, por ejemplo... Ja, ja, ja!!!
Quizá después de dos semanas, después de cuatro mil y pico de kilómetros, y después de la tortura del gris monótono que se desliza bajo las ruedas llegue a casa y decida compartir una última reflexión.
Pero quizá no.
Y por si acaso, para que no se quede en el tintero, o en el portapeles mejor dicho (un poco friki, lo reconozco) dejo dicho dos cosas:
-Agradezco que me hayáis obligado a compartir estos días con vosotros. Antes de empezar esta entrada, me he leído las anteriores, y realmente no cuento más que chorradas, pero saber que había quien las leía era como no estar solo (... con lo que me gusta, que paradójico).
-Y estar acompañado no era el propósito, era simplemente contar. Pero contando y buscando la mejor forma de hacerlo, he descubierto otro hobbie más, que durará lo que dure dura.
¿Y qué va a pasar con el resto?
-El destornillador que perdí está reemplazado por otro que me encontré.
-La linterna de leds que compré se encontrará algún día con el destornillador que perdí y vivirán felizmente juntos.
-Encontré otro Maxi Kinder Sorpresa con Súper regalo y me salió un Astérix, por lo que tengo la parejita.
-Las niñas del resplandor (que resulta que eran dos) y Jesusito han quedado el domingo para ver Hostel (parecía tonto, y resulta que se las liga a pares!).
-Godzilla muere en un trágico accidente al entrar en una rotonda sin mirar y ser arrollado por un jabalí.
-Mi mamá lava montones y montones de ropa sucia mientras yo cojo el mapa y me voy lejos que es donde me va a mandar cuando lea esto, pero... ¿y lo orgullosa que está de mi? Por si acaso también le traigo una maleta llena de orgullo! JA JA JA!!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
me quedo anonadada sin palabrassssssssssss me callo y te lo dire en privado solo decirte la madre qte pario la ropa no la lavo yooooooooooooooooooooo tu ya sabes mis horas son muy caras ja ja aj a ojo con la carretera
ResponderEliminarVaya hombre...ya tenías el Astérix. Pues nada, me lo quedo!
ResponderEliminarAle, ya he leído tu blog!