"Soy un caracol". Eso pensaba mientras subía la rampa a punto de salir, cargado de maletas. La maleta con la cámara, que esto no es un viaje de trabajo, es un safari fotográfico. La maleta con el portátil, que lleva de todo dentro y por suerte también el portátil. Y la maleta con la ropa... ropa, confieso, de mi hermano, que afortunadamente viste ancho y es la única que me puedo seguir poniendo.
Con casi todo lo que me gustaría llevar a cuestas (mi perro se ha tenido que quedar, muy a pesar mio) he decidido dejar de buscar las gafas de sol y empezar la marcha que se hacía tarde. 10:00 am. La sensación casi siempre cierta de que algo me olvido se despedía desde la puerta.
Primera parada! 10:05 am. "Llena el depósito, que siempre vas apurando..." Lleno, pago, me monto y cuando voy a arrancar, "vuelve a por el ticket, melón". Joder, así no llego ni mañana.
Conducir no me gusta. Bueno, lo que no me gusta es conducir coches.
Horas, kilómetros... más horas, más kilómetros.
Y mi barriga, que ya es más grande que mi cerebro y por tanto manda más, recordándome que las príncipe ya estaban digeridas hacía rato y había que comer. Una sugerencia telefónica in extremis me ha hecho dejar la autopista por la salida de Logroño y para la calle Laurel que voy. También conocida como la senda de los elefantes, porque todos los que por allí pasan, acaban con una trompa...
Pero tranquilos, yo a por lo que iba era a por pinchos. Uno de foie, otro de solomillo y una brocheta de champis. Casi se me atragantan los tres. "¿La cartera? A ver repasemos..." Palpo bolsillo derecho de la chaqueta, nada. Izquierdo? Tampoco. En el bolsillo interior hay algo. Meto la mano, y qué saco? "Coño, las gafas de sol!!! Ya, pero la cartera?". La cartera en uno de los doscientos quince bolsillos que tiene el pantalón.Como son tan anchos... Ahora que ya sé donde está la cartera, hay que celebrar que he encontrado las gafas. Vamos a otro bar a pedir un par de pinchos más.
Emprendiendo la marcha de nuevo, y rezando para que la morriña no decida acompañarme el resto de viaje hasta León, tiro millas. Millas porque son más grandes que kilómetros, y pasan antes. Pero no sabía yo que iba a ser tan duro llegar hasta León.
Duro, entre otras cosas, por el apretón que me ha dado yendo por la autovía. Aún quedaban 50 kms, así que en la primera salida me salgo, llego a una rotonda, decelero y le cedo el paso... A UN JABALÍ!!! Es una de las pocas excepciones en que cedes el paso a la izquierda. No porque sea un jabalí, si no porque ya está dentro de la rotonda. Me he quedado tan perplejo que hasta que no ha salido él, no he pasado yo. Y me he vuelto a incorporar a la autovía, porque con el susto se me había pasado todo.
Sin batería en un móvil, y temblando el otro, llego a las 19:30 a León. Recojo el material y salgo una hora y media después hacia Gijón. Hay gente a la que le gusta hablar, y mucho!
He dicho que no me gusta conducir? Pues a eso sumadle que encima es de noche. Sólo llego a intuir la presencia de unas montañas nevadas, con gran empeño por dejarse ver. Pero es de noche y no hay paisaje. A joderse.
Y ahora sumadle que llueve. Y es bajada. Toma niebla! Todos a cuarenta!
Joder, qué ganas de llegar!!!
22:45
"Buenas noches, tienen una reserva a nombre..."
"Esta es la cafetería, la recepción está subiendo esas escaleras".
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Hola Wapoooo!!!!
ResponderEliminarPese a los contratiempos (que no serias vos, si no te pasan) y la cantidad de kilómetros no podes negar que no la estas pasando re bien!!!!
Y por lo que veo has encontrado alguien que habla más que yo jajajaja...!!!!!!! A la aventura!!!
Un beso
LOL vaya crack... ahora... ¿Dónde está ese safari fotográfico? ¡Queremos imágenes de tu periplo!
ResponderEliminarjajajaja cuidaito con la carretera....y que cabron...te has llevado mi ropa xD
ResponderEliminarJajajaja!!!
ResponderEliminarLas únicas fotos que he sacado han sido las de un cable solitario y las de un rack desordenado xD.
ResponderEliminarTete, ropa del trabajo no me he traido nada!!!
Aventuraaaa!